lunes, 21 de noviembre de 2016

Jornadas sobre Antonio de Nebrija en Zalamea de la Serena




         He tenido el placer de asistir y participar este fin de semana en la localidad pacense de Zalamea de la Serena en las I Jornadas dedicadas a Antonio de Nebrija, organizadas por la Diputación de Badajoz y el Ayuntamiento, en la que se trataron temas de su vida y obra, así como su estancia en esta localidad de Badajoz, y a la que asistió numeroso público, entre ellas varios cronistas oficiales de localidades extremeñas y cordobesas.


         Abrió las jornadas el alcalde de Zalamea, Miguel Ángel Fuentes, quien presentó al coordinador de la mismas el escritor y autor de la novela “Nebrissen”, Jesús López Gómez, gaditano y residente en Villanueva de la Serena (Badajoz), quien realizó una exposición sobre la visión que el autor obtuvo durante el largo período de documentación que necesitó para adentrarse en la compleja personalidad de Nebrija. Además de destacar los aspectos más relevantes de la personalidad del gramático, trató otros aspectos interesantes de su vida, las polémicas en las que se vio envuelto y la convulsa y apasionante época que le tocó vivir, incluida una visión de la comarca de la Serena del siglo XVI, los monjes guerreros, la trashumancia y los moriscos de Benquerencia y Magacela.




         La segunda ponencia corrió a cargo de un servidor como cronista oficial de Las Brozas(Cáceres) donde Antonio de Nebrija vivió varios años en la casa palacio de su hijo Marcelo de Nebrija, la única casa que se conserva en la actualidad del gramático. En esta ponencia, recordé mis tiempos de doctorando en turismo en la universidad madrileña “Antonio de Nebrija” El tema de mi ponencia fue “El otro Nebrija”, en la que este humanista, un hombre polifacético, trató numerosas materias de estudio: Poesía, Teología, Astrología, Botánica, Pedagogía o historiador y estudioso de los antiguos monumentos romanos de Mérida. Fue uno de los hombres más cultos de su época y formó parte de la Academia que fundó don Juan de Zúñiga, el último maestre de la Orden Militar de Alcántara. También fue nombrado cronista real en 1509 por Fernando el Católico


         El investigador de este personaje, Pedro Martín Baños, estudioso de su hijo Marcelo de Nebrija y su vida en la localidad de Brozas, expuso cómo trató la Inquisición al latinista y gramático. Fue conminado por esta institución religiosa a entregar los estudios sobre el texto de la Biblia en que andaba embarcado desde hacía algunos años y a guardar silencio absoluto sobre esta clase de asuntos, pero Nebrija no elucubraba acerca de doctrinas teológicas, sino que difería en materias más insignificantes, propias del oficio que profesaba públicamente; es decir de la fonética de las lenguas bíblicas, el latín, el griego y el hebreo, y de los errores que cometieron los copistas medievales.


         Por la tarde, Dionisio Martín Nieto, autor del libro “Antonio de Nebrija y sus hijos. Relaciones con Extremadura”, presentó junto a José María López Suazo y Algar, escritor y especialista en la Orden Militar de Alcántara, la ponencia “Don Juan de Zúñiga, Nebrija y Zalamea de la Serena”, en la que abordaron la condición de mecenas cultural y artístico del maestre de Alcántara, en cuya academia destaca el servicio del gramático Antonio de Nebrija durante casi dos décadas.


         La jornada se cerró con una ponencia paseada y explicada “in situ” del castillo de Arribalavilla, por parte de la investigadora y cronista oficial de Castuera, María del Carmen Rodríguez del Pulgar.  Junto a este castillo don Juan de Zúñiga eligió establecer su casa y la Academia de sabios y maestros de los que quiso rodearse.



         Entre los asistentes se encontraban los cronistas oficiales de Hinojosa del Duque, Luis Romero; de Campanario, Bartolomé Díaz y el de Quintana de la Serena, Manuel León. 

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