martes, 18 de abril de 2017

Torremolinos y Brozas






            Paso mis vacaciones de Semana Santa en la ciudad de Málaga, concretamente en la urbanización de Pedregalejo, participando en las procesiones del Jueves Santo, especialmente la del Cristo de la Buena Muerte el denominado Cristo de Mena, que fue destruido por los revolucionarios en la quema de las 31 de las 33 iglesias de la capital malacitana, y al que acompaña la Legión, en todo su trayecto y que los malagueños veneran con adoración.


            Pujes bien, me encuentro un libro titulado “Historia de Torremolinos”. En él se hace una descripción de la conquista de la ciudad de Málaga por los Reyes Católicos, en el año 1487, entresacada del libro del eclesiástico e historiador Andrés Bernáldez que nació en 1450 y falleció en 1513 titulado “Historia de los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel”, en el que recogió aspectos importantes de la Castilla del siglo XV y por tanto puede ser considerado como un testigo directo de los acontecimientos. Pues bien, en él se cuenta que el ejército cristiano lo componían 100.000 soldados y más de 20.000 bestias. El ejército y el Rey Fernando el Católico, se aposentaron en Torremolinos porque esa enorme cantidad de bestias necesitaba agua y abrevaba en los manantiales de Torremolinos.


            La palabra Torremolinos la conforman dos: Torre y Molinos, La primera se refiere a la torre árabe, a la que se denominó Torre de Pimentel, por don Rodrigo Alonso Pimentel, conde de Benavente y cercana a ella había varios molinos, para moler el trigo.


            En la reconquista del castillo de Gibralfaro a los árabes, situado en la parte más alta de la ciudad de Málaga, intervinieron los grandes de Castilla, entre ellos el maestre de Santiago, don Alonso de Cárdenas; el maestre de Alcántara, don JUAN DE ZUÑIGA Y PIMENTEL, el que apadrinara en nuestro pueblo de la villa de Las Brozas a Antonio de Nebrija, y al que acompañarían numerosos soldados y freyres de la Orden, muchísimos de Brozas, entre ellos Nicolás de Ovando. Hay una calle de nombre Ovando cerca de la plaza de toros de la Malagueta, concretamente a la altura del Paseo Reding, de una de las familias hacendadas de la Málaga del siglo XVIII.


            Hubo otros Pimentel: Don Juan de Pimentel, Conde de Benavente, y don Rodrigo Alonso Pimentel, también Conde de Benavente.


            De don Juan de Zúñiga, el último Gran Maestre de la Orden de Caballería de Alcántara, las crónicas citan “e destacó por su lucha valerosa en el cerco y conquista, así como el botín que se recogió en la ciudad y el gran número de cautivos cristianos que se libertaron”. El escudo de don Juan de Zúñiga se halla en una de las esquinas del castillo de Brozas, al que allí denominamos palacio.


            Fue tanta la labor de Rodrigo Pimentel que los Reyes Católicos le regalaron la Torre Árabe de Torremolinos, la construcción militar más importante de la zona por el este, antes de llegar a Málaga.


            El cerco de la ciudad malagueña comenzó el 5 de mayo de 1487 y concluyó con su conquista el 28 de agosto de ese año.

domingo, 26 de marzo de 2017

La villa de Las Brozas en 1950






            He adquirido recientemente en Madrid un libro, publicado en 1951, titulado “Guía de Cáceres y su provincia”, por Julio Rosa Roque, en cuyo prólogo se “fija en sus páginas –como una fotografía- cada rincón de esta Alta Extremadura cien veces gloriosa por su historia”, por lo que los datos a los que aquí se hace referencia son de 1950.


            La guía, de 565 páginas más 42 de anuncios, hace una radiografía de lo que era nuestra provincia y nuestros pueblos al principio de los años 50. Se da cuenta de los aspectos civil, administrativo, judicial, industrial, comercial, agrícola, religioso, artesano, relaciona los principales monumentos de la capital y de cada uno de los pueblos de la provincia, con su extensión, población, producciones, comunicaciones, hoteles, fondas, pensiones, ferias y fiestas.

            En esta guía se cuenta, pues, cómo era Brozas hace ya 67 años. Y copio textualmente:”Brozas tiene unos 6.600 habitantes aproximadamente (1.969 en el año 2014, según el Instituto Nacional de Estadística). Está situado en la margen izquierda del kilómetro 34 de la carretera Malpartida de Cáceres – Portugal por Alcántara. Pertenece al Partido de Alcántara, del que dista 15 kilómetros y 47 de la capital de la provincia”. El año 2016 lo cerró con 1.927 habitantes

            Su Ayuntamiento correspondía estar integrado en el año 1950 por 9 concejales. Tenía un Juzgado de Paz, dependiendo del Comarcal y del de Primera Instancia e Instrucción de Alcántara. En el aspecto militar pertenecía a la Caja de Reclutas número 13 de Cáceres. Tenía un puesto de la Guardia Civil Rural, dependiendo de la línea de Arroyo de la Luz. Era cabecera de compañía de la Guardia Civil de Fronteras.


            Por entonces, sólo poseía una sucursal del Banco Popular Español. En el campo de la enseñanza disponía de cuatro Escuelas Nacionales de niños y cuatro de niñas. En cada uno de los colegios de monjas también había dos colegios. En cuanto a la sanidad,  tenía tres médicos titulares y uno libre, tres practicantes titulares y dos libres, una comadrona, dos veterinarios y dos farmacias.

            En cuanto a la industria y comercio, el pueblo contaba con una fábrica de electricidad, otra de harinas, siete molinos maquileros, dos panaderías, dos almazaras, cuatro fábricas de gaseosas, cinco fraguas, cinco carpinterías, cinco talleres de construcción de carros, tres hornos de tejas y ladrillos, tres barberías, cinco comercios de tejidos, once de ultramarinos y tres expendedurías de tabacos.


            La hotelería estaba representada por una fonda de Antonio Sánchez Amado, sita en la Avenida de Gabriel y Galán y otra de Eduardo Rosado Valenciano, en La Corredera. Había una posada de Laureano Barriga de la Varga en la Plaza de Ovando, y otra de Marcelino Caneno, situada en la carretera y a la que en el pueblo la llamaban el parador.


            Había un casino denominado “La Concordia”, en la calle de El Brocense; un centro recreativo llamado “La Peña” y otro “El Túnel, ambos en la calle Generalísimo Franco. Además Brozas contaba en 1950 con seis tabernas.


            Por otra parte, la villa tenía un cine denominado “Casimiro Ortas”, que estaba en la calle Padre Amado, y un salón de baile en la calle Santa María, propiedad de Hilario Moreno. Las sociedades de La Concordia y La Peña solían habilitar sus salones los días de fiesta para bailes.


            Brozas celebraba feria de ganados los días 20, 21 y 22 de abril y 18, 19 y 20 de septiembre. También tenía mercados los días 15 y último de cada mes. La fiesta principal es la de San Antón, el 17 de enero y el 2 de febrero hace 67 años se celebraban Las Candelas. Asimismo, destacan los festejos taurinos que se celebran los días 8, 9 y 10 de septiembre.



Edificios principales de Brozas


            La guía de Cáceres y su provincia reseñaba como edificios principales de Brozas “el Templo Parroquial de Santa María, el casino de “La Concordia”, la casa propiedad de los señores don Pedro y D. Santiago Domínguez y familiares, en cuya casa - palacio que reemplazó al castillo destruido en 1431, por el Infante D. Pedro de Aragón, estuvo aposentado en 1796, con motivo de la guerra de sucesión, el general portugués Marqués de las Minas; otra de D. Martín Vivas Chaparro, sita en la calle Gabriel y Galán; otra de D. Manuel Salvado Muro, Conde de Sorróndegui, sita en la Plaza de Ovando; otra de D. Fernando Burgos Colmenero, sita en la calle Muñoz Chaves; otra de Dª Juana Montes Rodríguez, sita en la calle del Padre Amado y otra de los señores herederos de D. Alejandro Guija García, sita en la calle Brocense. Entre los cortijos habidos en el término municipal destacan el denominado “Vaqueril”, sito a 7 kilómetros y propiedad del Marqués de Liédena; el denominado “Araya”, propiedad del Duque de Sueca  (don Carlos Rúspoli Caro) y socios; el denominado “Pizarroso”, sito a 10 kilómetros y propiedad de D. Manuel Flores de Lizaur y otro denominado “Greña”, sito a 6 kilómetros y propiedad del Conde de la Encina, don Fernando Burgos Colmenero.


Brozas disponía ese año de estafeta de correos y teléfono. Tenía coche de línea de Cáceres y es ruta de la de Cáceres - Ceclavín. Las estaciones férreas más próximas son Río Tajo, Arroyo -  Malpartida y Herreruela que distan todas unos 34 kilómetros, pero el vecindario acostumbraba a servirse de la de Arroyo – Malpartida.


            El término municipal producía cereales, ganadería, carbón, bellotas y algo de aceite, pimiento y algodón. Su extensión es de 39.794 hectáreas y 43 áreas.


Y el libro ofrece al final una relación nominal de algunas industrias, profesiones y títulos de nobleza.


            En Brozas había en 1950 tres agentes comerciales: Don Pablo Claver, don Modesto Garlito y don Ángel Marchena. Igualmente había dos almazaras, cuyos propietarios eran don Simón Díaz y don Norberto Elviro. Las farmacias correspondían a doña María del Carmen Santurino y a don José Antonio Rodríguez. La fábrica de harinas, que proporcionaba electricidad al pueblo, era del médico don Ciriaco Rodríguez Ortiz, y los molinos maquileros eran propiedad de don Francisco Hurtado, don Alejandro Vinagre, don Regino Santano, don Félix Molino, de la viuda de don Felipe Garlito, don Ignacio Garlito, don Luis Durán y don Hipólito Durán.



            En Brozas trabajaban los siguientes médicos: Don Juan Francisco Artaloytia, don Julio Espárrago (la guía le llama don Julián), don Venancio Gil y don Ciriaco Rodríguez (en la foto, su casa con una placa por su gran labor profesional). En cuanto a los veterinarios, aquí ejercían do n Fernando Domínguez, don Salvador González, don Ángel Tato y don Pío García.




            En el apartado de los ultramarinos y coloniales, por aquella fecha, el pueblo tenía los comercios de don Julio Marchena, hijos de don Gerardo Bernal Nieto; don Julián Sánchez, don Rogelio Cancho, don Adrián Remedio, don Bonifacio Sereno (en la foto), don Enrique García, doña Teodora Calle, don Saturnino Ruano y doña Juana Arroyo.


            Por último, el autor escribe una curiosa nota: “La Guía de Cáceres y su provincia se limita exclusivamente a orientar al público en aquello que, por necesidad o curiosidad, pretenda conocer de Cáceres y su provincia, sin que sus datos y cifras impliquen más garantía que la honorabilidad y buena fé de las personas que informaron a su Autor”.


La Guía estaba publicada en la Imprenta El Noticiero de Cáceres capital y este libro que un servidor adquirió en Madrid perteneció a personas propietarias de las dehesas “Valcaliente” y “Quinto del Hierro”, de Trujillo – Aldecentenera.

sábado, 25 de marzo de 2017

Sobre la Semana Santa de Trujillo

     El autor presenta un artículo titulado "A Nuestra Señora de las Angustias", publicado en la pagina 59 de la revista de Semana Santa de Trujillo, de evocador sentimiento religioso con lo que ello supone de recuerdos tradicionales de nuestros mayores.




jueves, 23 de marzo de 2017

Hoy hace 480 años que Las Brozas se independizó de Alcántara






            El 24 de marzo de 1537 el emperador Carlos V firmó en la ciudad de Valladolid un privilegio por el que daba la independencia de lugar de las Brozas de la villa de Alcántara. Así lo reseña Francisco de los Cobos, comisario mayor del Consejo de su Cesárea é Catholicas Magestades, en la foto.


            Transcribo parte del privilegio jurisdiccional dado a la villa de Brozas por el Emperador Carlos V -a quien dio su escudo como figura en el Ayuntamiento- y escrito en castellano de la época:


            “Don Carlos por la Divina Clemencia, Emperador de los Romanos, Augusto Rey de Alemania; Dª Juana su madre e el mismo D. Carlos por la Gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada…Por quanto por parte de vos, el Concejo, Alcaldes, Regidores, Caballeros, excuderos, oficiales y Hombres buenos del Lugar de las Brozas, de la orden e Caballeria de Alcantara, nos fue echa relación diciendo que dicho Lugar es de la jurisdicción de la villa de Alcantara y esta a tres leguas de la villa de Alcantara y hay en el setecientos vecinos…Los Alcaldes de dicho lugar (de las Brozas) nos suplicasteis que vos eximiexemos y apartásemos de la jurisdicion, sujeción e seório de la dicha villa de Alcantara e vos diésemos jurisdicion civil e criminal e vos ficiesemos villa…del dicho Lugar de las Brozas, e vecinos, e moradores de el habemos rescibido siete mil e qinientos ducados de oro que montan dos quentos y ochocientos e doce mil e quinientos maravedís para ayuda a los grandes gastos que savemos fecho y experamos facer en sobstener las Galeras de la Armada contra los infieles y enemigos de nuestra Santa fee Catholica, y en la guarda de la Costa del Reyno de Granada e de las fronteras de Africa”.


jueves, 9 de marzo de 2017

Hoy hace 70 años que murió el actor Casimiro Ortas




              Hoy 10 de marzo se cumplen 70 años de la muerte en Barcelona del actor brocense Casimiro Ortas, profesional excelente del arte de Talía especializado en la comedia y en zarzuelas y para quien escribía los grandes escritores como Pedro Muñoz seca, Carlos Arniches o el maestro Jacinto Guerrero, dedicándoles muchas de sus obras.


            Casimiro Ortas y Rodríguez había nacido en una pensión de Brozas el 1 de mayo de 1880mientras su familia, también gente del teatro estaban actuando en Alcántara. Su adre Casimiro Ortas Navarro, que en si tiempo fue también un célebre actor, natural de Olivenza, no quiso que su hijo se dedicara a al teatro, sino a los estudios de medicina. Sin embargo, el muchacho se estrenó, con 15 años, con un rotundo fracaso con la obra “La caza del Oso” en un teatro de Sabadell. Con el tiempo se convirtió en una primera figura.


            Ortas llegó a alcanzar mucho éxito en una de las primeras plazas de Madrid como fue el teatro Apolo, situado en plena calle de Alcalá, muy cerca de la Plaza de Cibeles, pegado a la iglesia de San José y que, tras ser derribado, fue la central de un banco.


            Tuvo grandes éxitos con obras de Muñoz Seca, como “La Tela” o “Los extremeños se tocan”; de Carlos Arniches, “La venganza de la Petra”, o “Señor Adrián, el primo”. Quizá la obra que más éxito le aportó fue la zarzuela “El asombro de Damasco”, de Antonio Paso, el padre de Alfonso Paso; curiosamente, alguna hija de este autor teatral pasaba de jovencita sus vacaciones en la villa de Las Brozas.


            Se casó con dos actrices: Carmen Sobejano, fallecida en 1933 de elefantiasis y con Aurora García Alonso; a la boda de esta apadrinada por el Rey Alfonso XIII, acudió en persona Pedro Muñoz Seca.


            Fue también director teatral y empresario, con cuya compañía recorrió todos los teatros de España y los de Cuba, México y Argentina, con grandes éxitos y también verdaderos fracasos, a veces económicos, arruinándose varias veces.


            Grabo numerosos discos de pizarra dedicados al humor y filmó varias películas, entre ellas: “Los apuros de un paleto” (1916), “Problema resuelto” (1923) y Poderoso caballero (1935). Su segunda esposa, Aurora García Alonso, hizo papeles secundaros con actrices como Sara Montiel o en la película “Dónde vas Alfonso XII”, con Vicente Parra y Paquita Rico. Este periodista ha podido saber que quedan restos de una película de Ortas que merece la pena ser restaurada por la Filmoteca Extremeña, recuperando así un patrimonio artístico de la región.


Casimiro Ortas murió, casi en la indigencia, en la madrugada del lunes 10 de marzo de 1947 en Barcelona, cuando trabajaba en el Teatro Borrás, en la compañía de Paco Melgares, su discípulo, quien compadecido del maestro le dio trabajo. La comedia que iban a reponer el miércoles próximo al de su muerte (12 de marzo) era “Militares y paisanos”, de Emilio Mario hijo. Tuvo que hacerse cargo de su entierro el Sindicato Nacional del Espectáculo. Casimiro Ortas se halla enterrado en la tierra en el cementerio de la Almudena en una tumba perpetua.


El Ayuntamiento de Brozas le dedica un homenaje en la tarde del sábado 11 de marzo en el Auditorio de las Comendadoras, con una conferencia del cronista oficial de la villa, Francisco Rivero.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Documental televisivo sobre Nebrija en Extremadura

     Y lo dice un periodista: No hay como poner una noticia en un medio de comunicación. Se agranda y se difunde mejor. Esto es lo que ha ocurrido con el documental de Canal Extremadura Televisión sobre la residencia del gramático Antonio de Nebrija en Extremadura: Esto fue lo que puse en mi Facebook y en mi Twiter. las redes sociales difunden bien una noticia:









Si no pudiste ver el programa de Canal Extremadura TV dedicado a la vida de Antonio de Nebrija en Extremadura, te recomiendo que lo veas picando este enlace. Salen Brozas, Alcántara, Villanueva de la Serena y Zalamea de la Serena. Un entretenido programa para conocer una figura señera de la cultura española.

sábado, 25 de febrero de 2017

Homenaje a Muñoz - Torrero en el Hogar Extremeño de Madrid


            El Hogar Extremeño de Madrid homenajeó a Diego Muñoz- Torrero, sacerdote, catedrático y padre de la Constitución de 1812. En el acto, al que asistió numeroso público, intervinieron Francisco Rivero, vicepresidente del Hogar y cronista oficial de la villa cacereña de Las Brozas, con una conferencia en la que narró la interesante biografía del homenajeado; Ana Belén Valls, alcaldesa de Cabeza del Buey (Badajoz), localidad natal de Muñoz – Torrero, donde se halla su casa y donde se le homenajea con una placa en su fachada. Al concluir su intervención regaló a la biblioteca de la Casa Extremeña en Madrid unos libros para que los paisanos conozcan, aún más, la figura de este ilustre extremeño. Por último, el escultor de Villanueva de la Serena, Ricardo García Lozano, habló del busto en el que está trabajando para que sea colocado en una zona noble del Palacio del Congreso de los Diputados, aceptado ya por la Junta de Gobierno de la Cámara Baja. Entre los asistentes se encontraba Luis Bertrán de Lis, jefe del Departamento de Patrimonio Histórico – Artístico del Congreso

domingo, 12 de febrero de 2017

Jornada dedicada a Nebrija





            Acabo de venir de Alcántara, donde el fin de semana se celebró una jornada dedicada a Antonio de Nebrija y su relación con la Orden Militar de Alcántara, en la que participaron los miembros de sendos clubes de lectura de Cáceres y de Badajoz, amigos de la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia).



            El primer acto se celebró en la preciosa biblioteca municipal de Alcántara, dirigida por la diligente y activa Juani Santano, quien presentó el acto a los asistentes. Allí estaba Jesús López Gómez, autor de la novela Nebrissen, alma mater de la ruta turístico literaria de “los caminos extremeños de Nebrija”, ruta que comienza en Gata, sigue por Alcántara, continua por la villa de Las Brozas, en la provincia de Cáceres y después, en la de Badajoz, por Villanueva de la Serena y concluye en Zalamea de la Serena, lugar donde el último maestre de la Orden Militar de Alcántara, don Juan de Zúñiga, tenía su casa palacio construida junto al Palacio de Arribalavilla.



            La novela histórica de Jesús está ambientada en las localidades extremeñas en las que se gestó la primera Gramática española y que se irán conociendo con este club de lectura de los próximos meses. Ya están programadas las visitas a Gata y a Brozas.



            En la biblioteca intervinieron, además, el hinojaliego Pedro Martìn Baños, investigador sobre Nebrija y el cronista oficial de Alcántara, Jaime Martín Grados Reguero. Ambos expusieron la labor de Nebrija en su recorrido por las tierras extremeñas, siguiendo la academia que fundara en estas tierras Juan de Zúñiga y en el caso concreto de Alcántara, la labor que desarrolló dentro de la orden alcantarina.



            Posteriormente el grupo, compuesto por unas cincuenta personas, visitaron el conventual de San Benito, sede de la orden militar y posteriormente giraron una visita a los monumentos más importantes del pueblo, guiados por Ana, la amable guía turística de la localidad.



            La jornada concluyó con un almuerzo de camaradería en los salones de la Hospedería, situada sobre el viejo convento franciscano y reconvertido hasta hace pocos años en la fábrica de harina. Por último, el grupo se dirigió al puente romano de Alcántara para visitar la joya monumental de la localidad, considerada en 2014 como el Mejor Rincón de España por la guía Repsol, con cientos de miles de votos de todos los lugares del país.



            Entre los asistentes se encontraba Juan Luis García Andrade, uno de los miembros de la Fundación “V Centenario Elio Antonio de Nebrija,” a cuya presentación el 1 de abril de 2016, tuve el honor de asistir en la localidad natal del escritor, Lebrija (Sevilla).



            El objeto de la Fundación es difundir la importancia de la obra y figura de Elio Antonio de Nebrija en el ámbito español, europeo, hispano - americano y mundial, prestando especial atención a los vínculos históricos con su ciudad natal, Lebrija con motivo del 500 aniversario de su fallecimiento.



            Un servidor ha realizado ya gestiones con el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, lugar donde murió en 1522 Antonio de Nebrija, así como con la Universidad “Antonio de Nebrija”, donde recientemente tomé el título de Doctor en Turismo, cuyo rector, Juan Cayón, está muy interesado en participar en las actividades del V Centenario del fallecimiento de Nebrija, quien por cierto vivió durante tres años, al final de su vida en la villa de Las Brozas de la que tengo el honor de ser su cronista oficial.