sábado, 28 de noviembre de 2020

Coloquios extremeños virtuales

 



 

            Tras 49 años seguidos de celebrarse los Coloquios Históricos de Extremadura esta edición ha sido un tanto curiosa, debido a la maldita pandemia, pues como tantas organizaciones, la reunión cultural se ha tenido que desarrollar dos meses más tarde y de manera virtual a través de la Plataforma Zoom.

 

            Yo conocí estos Coloquios Históricos de Extremadura un día que fui a Trujillo en una reunión de embajadores hispanoamericanos y me presentaron al presidente del Centro de Iniciativas Turísticas de Trujillo, que por entonces era el dinámico Juan Antonio de la Cruz. Era el verano de 1988, el siguiente de regresar a la Península tras mi estancia de 12 años en Mallorca. Mi primera ponencia fue titulada “El desastroso patrimonio histórico artístico de Brozas”. Solo veinte años más tarde, la villa cacereña de Las Brozas es elegida Conjunto Histórico Artístico de Extremadura, el último hasta la fecha, después de una gestión que hice en Madrid hace muchos años con el consejero de Cultura de entonces Francisco Muñoz. Con los años, muchos de los monumentos han sido restaurados y bien merece ahora mi pueblo ese título de Conjunto Histórico Artístico de Extremadura. Y aquí el enlace de la ponencia El desastroso patrimonio artístico de Las Brozas – CHDE Trujillo

 

            Y este año he decidido desvelar un libro original, aún no publicado, del militar y ensayista brocense Pedro Romo Vivas (Las Brozas 1914 - 1990). No hay que leer solo picar este enlace y que han vistió hasta la fecha más de 700 personas.

https://www.youtube.com/watch?v=XjpNIqTnJB8&t=702s

 




            En la reunión virtual de los Coloquios Históricos de Extremadura, que se celebró en la tarde del 27 de noviembre de 2020 (año bisiesto, año siniestro). Intervino la presidenta actual de la Asociación Cultural “Coloquios Históricos de Extremadura, Rosario Alvarado, quien dirigió unas palabras a los 30 asistentes al acto, a través del ordenador. Le siguió en el uso de la palabra Antonio Salvador Plans, quien hizo unas reflexiones sobre la obra del poeta castellano – extremeño José María Gabriel y Galán, a quien se le dedicaban estos Coloquios, en el CL aniversario de su nacimiento, y todo el tema dirigido por el “hospedador” (¡vaya “palabro”!) Carlos Lozano, el coordinador de la Plataforma Zoom, hijo de José Lozano Ramos, antiguo directivo del Centro de Iniciativas Turísticas y de ponente en alguna ocasión en los Coloquios, recuerdo una interesante intervención suya sobre la prensa de Trujillo y otra sobre el callejero de la ciudad. 




        Quiero agradecer el precioso video que anuncian los Coloquios y que recoge numerosas imágenes de ciudades y pueblos de toda Extremadura, entre ellas algunas de la villa de Las Brozas.

 



            En su intervención, Antonio Salvador, quien había presentado una ponencia sobre Gabriel y Galán reflexiono sobre las poesías extremeñas del poeta castellano y que el maestro en Lengua de un servidor, y con el tiempo director de la Real Academia Española, don Manuel Alvar, decía que las poesías de este vate “tienen de todo, menos elementos dialectales, aduciendo que era un lenguaje inventado”, teoría que fue rebatida por el catedrático de Lengua Española de la Universidad de Salamanca Juan Felipe García Santos en su trabajo “El extremeño en la poesía de Gabriel y Galán, publicado en 2005 en la revista de estudios “Salamanca”, número 52, (páginas 235-249), ejemplar monográfico dedicado a Gabriel y Galán  con motivo del centenario de su muerte.

 




            Aduce Antonio Salvador que el argumento que daba Manuel Alvar es porque recogió la obra del poeta Gabriel y Galán de nuevas ediciones ya “modernizadas”, en lugar de recoger las poesías de su lugar original, en este caso de la “Revista de Extremadura” (Tomo IV 1902), un ejemplar que poseo y en cuya página 60, de febrero de ese año, se publicó la poesía “Sibarita”, por José María Gagriel y Galán (sic), incluido el error de Gabriel.

 

            Para terminar este artículo recojo una foto de la publicación original de la poesía “Sibarita”





domingo, 22 de noviembre de 2020

Una maestra de Burgos en Brozas

 


El palacio donde nació Nicolás de Ovando reconvertido en las Escuelas Nuevas en 1927


             Estudiando recientemente un trabajo sobre dos maestros de mi pueblo natal de Hinojal, veo en un libro de los años 30, una relación de maestras, entre las que se encontraba una garrovillana, Juana Valcárcel Terrón que había sido estudiada en el libro de Salvador Valle “Garrovillas de Alconétar: Personajes en su historia”.

 

            Investigando sobre esta mujer me encuentro que en esa relación de maestras hay una que trabajó en Brozas: Teresa Porras García, nació el 10 de enero de 1873 en Burgos y en el año 1933, en el que esta garrovillana estuvo trabajando en Hinojal, Teresa tenía 28 años de profesión, mientras que Juana, más joven, sólo tenía 15, pues ésta había nacido en 1918. La primera tenía el número de escalafón 2.644 y Juana el 4.700.

 

Si alguno quiere leer esa crónica de los maestros, aquí al dejo:

Dos maestros ilustres de Hinojal (noticiasdehinojal.blogspot.com)

 




            Según la publicación ·La Escuela Moderna”, editada en Madrid el 8 de enero de 1910, informaba en la página 35 de su suplemento que “doña Teresa Porras García” iba a ejercer de maestra en la escuela de niñas de Acehúche, el pueblo de las populares "Carantoñas", cobrando un sueldo de 825 pesetas anuales, y cuando llevaba 7 años, 8 meses y 20 días de servicios. 


        Familia lejana suya es Claudio Porras Hernáiz, pues tanto los Porras, como los Hernáiz proceden de Burgos, quien me amplia la información: Doña Teresa Porras García era la madre de Matilde Burgos Porras, casada con Balsalobre. Y abuela de  María Luisa, Fernando, y Teresa Balsalobre Burgos (que en paz descanse). La maestra murió en Brozas el 22 de septiembre de 1949. El marido de Teresa se llamaba Jacinto Salustiano Burgos López, quien, obtuvo el título de bachiller en el Instituto de Cáceres expedido por la Universidad de Salamanca en el curso 1892-1893, conforme al real decreto del 11 de febrero de 1876. Con el tiempo fue concejal en el Ayuntamiento de Brozas, y presentó su dimisión en el año 1935. Murió en esta villa  el 20 octubre de 1945. 




miércoles, 18 de noviembre de 2020

Estudio inédito del ensayista brocense Pedro Romo




Obra del ensayista brocense Pedro Romo Vivas, un militar que estudió en profundidad la gran obra histórica de los extremeños en América.


Si quieres escucharlo, aquí esta mi ponencia con numerosas imágenes.


Pica este enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=XjpNIqTnJB8&t=378s

jueves, 5 de noviembre de 2020

Ponencia sobre Pedro Romo

 



    Como estos Coloquios Históricos de Extremadura, en los que vengo participando hace más de 30 años, están en plena pandemia, este año se ha decidido que se celebren de manera virtual.


    He decidido desvelar un libro original, aún no publicado, del militar y ensayista brocense Pedro Romo Vivas (Las Brozas 1914 - 1990). No hay que leer solo picar este enlace:

 https://www.youtube.com/watch?v=XjpNIqTnJB8&t=702s

martes, 27 de octubre de 2020

¿Está enterrado Viriato en Brozas?


 


            Hoy he recibido, por internet, un libro titulado “LA MONTAÑA SAGRADA. Historia de dos pueblos: Puerto de Santa Cruz y Santa Cruz de la Sierra”, publicado por mis buenos amigos Francisco Cillán, cronista de ambas villas, junto a José Antonio Ramos, cronista de Trujillo; Óscar San Macario, de Casas de Don Antonio, y el historiador Julio Esteban.

 


De izquierda a derecha, Julián Esteban, Óscar San Macario, José Antonio Ramos y Francisco Cillán


            En la contraportada de este libro se escribe textualmente: Este grupo conforma un equipo de investigación, que desde hace años vienen afianzando sus conocimientos en la formulación, la gestión el desarrollo, la investigación, el patrimonio cultural, histórico y artístico de la región. En esta ocasión, han centrado sus investigaciones en la sierra de Santa Cruz y de los dos pueblos que se encuentran en su falda. Un recorrido histórico, artístico, arqueológico y turístico desde los primeros restos localizados en el Calcolítico hasta la actualidad. Un completísimo estudio que nos da idea de la enorme importancia que tuvo esta sierra desde el punto de vista estratégico – militar que han seguido las dos localidades a través de los siglos.

 

Y a mitad del libro me encuentro con la afirmación de que el guerrillero lusitano, enfrentado al poder de Roma, Viriato está enterrado en la Sierra de Santa Cruz. Llama poderosamente la atención tras leer este texto que escribe Francisco Cillán que podía estar enterrado en Brozas…aunque el escritor Antonio Ponz, en su libro “Viaje por Extremadura, publicado en 1784 decía que podía estar en esa montaña mágica que es la Sierra de Santa Cruz. Ponz lo argumentaba con las siguientes palabras: Se conoce que fue poblado de Romanos por las inscripciones que allí se encuentran... a la entrada del lugar en la casa que llaman de la Rexa, hay una rota, y maltratada que dice: VIRIATUS / TANCIN. F. / H. S. E.”183, y agrega: ¿No sería buen hallazgo, si perteneciese a aquel famoso Capitán Lusitano? Pocos creo que la habrán visto en el sitio que está puesta”

 

En el libro, Francisco Cillán dice textualmente que “pese a que tradicionalmente ha venido considerándose a Viriato como un héroe nacional por parte de nuestros vecinos portugueses –que consideran su nacimiento en la Sierra de la Estrella–, el caso es que la mayor concentración de individuos con este nombre procede de la provincia de Cáceres, repartidos por las localidades de Brozas, Coria, Ibahernando, Jarandilla de la Vera, Santa Cruz de la Sierra y probablemente en Cáceres y Campo Lugar.

 

            Estos datos de las inscripciones latinas por diversos pueblos de la provincia de Cáceres están sacados del libro del profesor Julio Esteban Ortega “Corpus de inscripciones latinas de Cáceres” y del libro “Antroponimia indígena de la Lusitania Romana”, de José María Vallejo Ruiz, publicado en Vitoria en 2005.

 

            Pero vamos a la parte científica, en el libro de Julio Esteban Ortega esta esta ficha de una lápida dedicada a Viriato: En la finca de “Casatejada” fue descubierta una lápida en 1973 con motivo de unas obras en la carretera que va desde Brozas a Aliseda. Cayetano Carbajo la donó ese mismo año al Museo de Cáceres, el número de inventario es el 648.

 




Y qué dice la lápida:

 

Viria-

ti Lo-

       vesi F(ilii)

 

 

            El historiador indica que tanto Viriatus como Leveius son antropónimos indígenas cuyos testimonios se concentran preferentemente en territorio lusitano y galaico. Por el tipo de escritura y la simpleza del epígrafe, sin mención de las edades de los fallecidos, se considera que es una lápida del siglo I.

 

            Para no quedarme con la duda llamo por teléfono a Cillán y tras felicitarle por esta edición del libro, felicitación  que hago a todos los autores, me dice que por Santa Cruz se encontraron diversas inscripciones latinas con el nombre de Viriato y supone que al ser este personaje un hombre querido y legendario muchas madres pondrían a sus hijos el nombre de Viriato, como hace años, en la España de hace décadas, muchas personas llevan el nombre de José Antonio, en recuerdo de José Antonio Primo de Rivera y para no entrar en política, otros llevan el nombre de Pablo Iglesias rememorando al ilustre socialista.

 

            Luego se puede deducir que en todas estas poblaciones extremeñas sí puede estar enterrado algún Viriato, pero no quiere decir que sea el famoso guerrero lusitano. Bueno, hasta aquí un chascarrillo histórico, sin que tenga nada que ver con los chascarrillos del corazón que tanto abundan en nuestras telebasuras.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Copla ganadera de Brozas

 



 

            Hace unos días leía en la revista “Folklore”, publicada por la Fundación Joaquín Díaz, un artículo de mi buen amigo, el periodista cacereño Juan de la Cruz Gutiérrez titulado: “Folkloristas cacereños”, en el que da a conocer la gran labor que han desarrollado estos estudiosos del folklore de nuestra tierra, como Manuel García Matos, Angelita Capdevielle, Valeriano Gutiérrez Macías, Rafael García-Plata de Osma, Domingo Sánchez Loro, Bonifacio Gil García, flautistas y tamborileros como el mítico Vidal Hernández, o bailadoras como Pepi Suárez.

 

            A pesar de que son todos muy interesantes y he conocido a familiares de Rafael García –Plata o de Bonifacio Gil, me quiero interesar en este artículo por uno solo, Valeriano Gutiérrez Macías, padre de Juan de la Cruz. La razón es muy sencilla, porque ha sacado a relucir una copla que habla de mi pueblo, sacada de cientos de coplas que hay en sus apuntes.

 

Adiós, Alcántara y Brozas,
que en todo lleváis la gala;
en ovejas y en carnero
y en el precio de la lana

 

            Todos conocemos aquella otra:

 

De Brozas, ni vaca, ni moza

Y si tanto me apura

Ni sacristán, ni cura.

 

            Le pedí a su hijo Juan de la Cruz que si podía darme alguna referencia sobre la copla que sacó su padre y me contesta los siguiente: En lo de la copla popular que me manifestabas, al haberla recogido directamente de mi padre, tengo omitida la referencia, por lo que, como la misma debe de andarse testimoniada en algún periódico o revista, de entre sus muchas colaboraciones, imagino que la habrá recogido del acervo popular, en referencia a alguna de ambas poblaciones, Alcántara o Brozas, ya que no se cita una tercera... 




            Yo tenía referencia, de mis estudios de historia en mis estudios de Periodismo en la Facultad de Ciencias da la Información que el prestigioso historiador Ramón Carande (Palencia 1887 – Almendral, Badajoz, 1986, (cuyo hijo –Bernardo Víctor Carande- vivió y murió en Extremadura, Madrid, 1932- Almendral, 2005), habla en su famoso libro “Carlos V y sus banqueros, en tres volúmenes, de estos temas de la lana de Brozas y Alcántara. En este minucioso trabajo aporta una amplia información sobre las cuentas del monarca y cómo su deuda afectó al desarrollo del Reino. Sobre los ganados de los llanos de Brozas y Alcántara escribió: Un mercader llamado Diego López Gallo compra durante cuatro años toda la lana a los ganaderos extremeños. La entrega había de hacerse en un lugar de la provincia de Burgos, y los vellones son de idéntica procedencia todos: Alcántara, Brozas y Valencia de Alcántara de lana merina fina…”

 




            Conocí a Valeriano Gutiérrez Macías cuando yo era un joven aprendiz del periodismo, allá en mi querido Brozas. Hablamos varias veces en Cáceres y después he conocido a sus dos hijos periodistas, buenos amigos: Juan de la Cruz y Francisco de Borja.

 

            Copio este texto del artículo de Juan de la Cruz que publica en la revista “Folklore”: Valeriano Gutiérrez Macías, (Veguilla de Soba, (Cantabria), 1914 – Albacete, 2006), fue un cacereño y un cacereñista de pro que se dejó la vida en su empeño por mejorar la ciudad y la provincia en todas sus manifestaciones. Investigador y escritor apasionado de la tierra parda y de todo el gigantesco abanico de sus manifestaciones, destacando entre otras su rigor en la investigación folklórica.

domingo, 18 de octubre de 2020

Hoy, Día del Domund

 



 

            Cuando escribo estas líneas aun es el día del Domund, el día en el que la iglesia católica se la dedica a los misioneros que difunden el mensaje de Cristo por todo el mundo y ayuda a los más pobres del mundo. ¡Magnífica labor que desarrollan en silencio y con humildad!

 

            Al margen de pensamiento religioso, algo importante en nuestras vidas, hemos de apoyarles en lo que uno pueda. Esa es mi recomendación personal.

 

            Quiero recordar aquí que cuando tenía 15 años, allá en mi querido pueblo de Las Brozas, los jóvenes ayudamos al párroco de los Mártires, a don Constantino Calvo Delgado, a hacer una función en el cine de Cachucha, oficialmente el Cine López de la localidad. Hubo quien cantó, bailó, interpretó, recitó o tocó. Se sacó un dinerito y se entregó al Domund.




 

            Con ser esto importante, no fue lo más importante para mí como persona, sino que al día siguiente redacté una nota en mi máquina de escribir que mis padres me compraron para que supiera a escribir en ese artefacto y a lo largo de los años nunca aprendí. He escrito miles de folios, cientos de artículos, varios libros, solo con dos dedos, os dos dedos corazón.  Pues bien, con dos dedos escribí una nota periodística a la delegación en Cáceres del periódico regional “Hoy”, donde en el verano de 1974, hice mis segundas prácticas de periodismo, bajo la dirección del murciano Antonio González Conejero, me ayudó mucho, como lo hizo mi maestro local, el subdirector Francisco Rodríguez Arias, tío del que fuera presidente del Hogar Extremeño de Madrid, mi bien amigo Enrique Rodríguez Abacens. Me acompañó en aquellas prácticas un gran periodista que hizo carrera en Madrid llegando a alcanzar la dirección del periódico “El Independiente” y posteriormente director general de Telemadrid, mi amigo y compañero Manuel Soriano Navarro, que escribió la biografía del Jefe de la Casa de Su Majestad el general, Sabino Fernández Campo que tanto ayudó a deshacer el golpe de estado del 23-F.

            Y yo contaba esto porque hice llegar una cuartilla con mi crónica del Domund de lo que habíamos hecho los jóvenes de Brozas por “los negritos”, pues entonces había unas huchas con caras de niños negros y chinos, donde metíamos una peseta, o algo así, cuando no eran una moneda con un agujero en el centro que eran 25 céntimos de peseta.  La cuartilla con mi nota de prensa, quiero recordar que se la envié a otro maestro mío el famoso periodista Narciso Puig Mejías, con el que había hablado unos días antes en la sede del “Hoy” en la calle Gómez Becerra y le había dicho señor Puch; en vez de Puig. El o se enfadó y me recalcó que en Cáceres era Puijjjj y no Puisssss Mejìas, a pesar de su apellido catalán, pues su abuelo paterno, de igual nombre, había venido a Cáceres a dirigir en 1867 las obras de la sede del Ayuntamiento. Puig Mejías tiene hoy una calle en Cáceres.

 




            Fue Narciso Puig quien, a los pocos días, me publicó la nota con mi firma en mayúsculas, FRANCISCO RIVERO. Compré el periódico, guardé el recorte en mi cartera y cuando tenía cualquier oportunidad lo sacaba para mostrarla con orgullo. Con el tiempo perdí ese recorte del periódico con mi nota. Quiero buscarla y ponerla en un cuadro. La he intentado buscar en la hemeroteca del periódico, ya que se publicó en noviembre de 1968, y no la encontré. Prometo seguir buscándola. Y así hasta el día de hoy en el que van…y tantotantos miles de artículos, reportajes, entrevistas, columnas, etcétera en este interesante mundo del periodismo, junto con el del turismo, en el que he desarrollado mi vida.