miércoles, 11 de marzo de 2026

DOS GRANDES DEL PERIODISMO

 

  
  

Fernando Ónega y Raúl del Pozo

 

            Estos días han desaparecido dos grandes del periodismo español: Fernado Ónega y Raúl del Pozo. A ambos los he conocido como ciudadano, sabiendo de su buen hacer profesional y teniendo con ellos dos sendas anécdotas de apenas un contacto entre compañeros.

 

            Hace unos 20 años, pues era por entonces presidente del Gobierno de Galicia Manuel Fraga Iribarne, fui invitado por la Asociación de Periodistas del Camino de Santiago (APSC) a un encuentro para tratar este tema desde el punto de vista informativo. La propia entidad profesional se describe como una asociación sin ánimo de lucro que, desde su nacimiento el 5 de diciembre de 1945, defiende y promueve los valores y libertades de la información y los derechos y deberes de los profesionales del periodismo.

 

            En ese encuentro se hallaba entre los ponentes Fernando Ónega que trató muy bien, como gallego que era, el tema del Camino de Santiago, Hablamos y desayunamos juntos. Le pregunté si volvía a Madrid y como, buen gallego, me quedé con saber si venía o se quedaba en Galicia. Todo un depende...

 

            Al volver a Madrid en avión me encuentro en los asientos de turistas, al presidente de Galicia Fraga Iribarne; le saludo y le digo porqué me encontraba en su tierra. Su respuesta fue breve: Ya sé que los periodistas habéis estado celebrando ese encuentro del Camino de Santiago. ¡Lo sabía todo!

 

            Con el tiempo, un servidor es desde el pasado mes julio Caballero de la Orden del Camino de Santiago, con el número 1.666, y desde hace unos pocos meses Comendador de la Orden en Extremadura, mi región natal.

 

            Con Ónega me une además la Real Academia Europea de Doctores, del que un servidor es miembro electo y tomaré posesión como Académico de Número el 20 de mayo de 2026 en el Paraninfo de la Universidad Central (hoy Universidad Complutense de Madrid), en la calle San Bernardo, el mismo lugar en el que Fernando fue nombrado académico de honor… Nunca mejor dicho: todo un honor para mí.

 



Antiguo colegio mayor "José Miguel Guitarte"


            En el día de hoy he estado en el Paraninfo de la Universidad Centra y he tenido el placer de recordar mis tiempos universitarios, pues lo que es hoy el Conservatorio de Música de la calle Amaniel, número 2, junto al Instituto Cardenal Cisneros, fue mi colegio mayor universitario “José Miguel Guitarte” donde pasé tres años de mi vida y del que fui Medalla de Plata, antes de marcharme en febrero de 1976 a trabajar a Mallorca En ese patio se encuentra el, árbol más viejo de Madrid, una preciosa encina.

 


            Y para completar mi alegría en la sala del Paraninfo se encuentra el hijo más ilustre de la villa de Las Brozas (Cáceres), del que tengo el honor de ser su cronista oficial, el gramático Francisco Sánchez, El Brocense (Las Brozas, 1523 - Salamanca, 1601). El Brocense está junto a otro hijo ilustre extremeño, el teólogo Benito Arias Montano (Fregenal de la Sierra, 1527 Sevilla, 1598), autor de la Biblia Políglota de Amberes Y otras muchas personalidades de la cultura española, como el cardenal Cisneros, fundador de la Universidad de Alcalá de Henares, o el escritor Lope de Vega...

 

            Y no quiero dejar de mencionar a ese gran periodista, aun de cuerpo presente en la Casa de la Villa de Madrid antiguo Ayuntamiento, mientras escribo estas líneas. Raúl al que he leído con mucha frecuencia por su buen hacer profesional y su independencia. Le encantaban el vino y las mujeres… que son obras del Señor, en palabras de Manolo Escobar.

 

            La anécdota con Raúl del Pozo es sencilla: En un acto al que acudí, hace años, al Palacio de El Pardo, donde vivió Francisco Franco, poro ya en tiempos del Rey Juan Carlos. Éste presidía un acto al que acudimos numerosas personas, entre ellos Raúl del Pozo. Al salir, me vio que yo iba en mi coche y me pidió si podía llevarle a Madrid, cosa que hice con sumo gusto por atender a un gran maestro del periodismo.

 

            Y como decía él en sus artículos o en sus intervenciones con Carlos Alsina en Onda Cero: “¡Y viva el vino!”