Desde la noche de la Fiesta de la Tenca, fiesta que tuve
el honor de crear con otras tres personas más una noche de agosto de 1988 tomando
una cerveza en el bar del teatro de Alcántara, y que el pasado mes de agosto se
celebró en la zona de la ermita de San Lorenzo, tengo el libro “El patrimonio
histórico, artístico y etnográfico de Mata de Alcántara. La Mata en el tiempo”,
del que son sus autores el cronista de la localidad Alberto Durán Sánchez y el cronista
de Trujilo, José Antonio Ramos Rubio.
El libro, con magníficas fotografías de Alberto Durán, me
lo regaló en la noche de la Fiesta de la Tenca el alcalde de Mata de Alcántara.
Luis A. Galán Hernández, con la siguiente dedicatoria: “Para Francisco
Rivero, un enamorado de esta tierra y de su historia”. Vía ordenador José Antonio
Ramos me lo remitió en PDF que me ha venido muy bien para trabajar y redactar
esta pequeña crónica en la que relaciono la villa de Las Brozas, con la
localidad vecina de Mata de Alcántara.
Los autores hablan de que Mata de Alcántara es un
municipio de la provincia de Cáceres perteneciente a la comarca de Brozas. Mata
tiene un pequeño término municipal de tan solo 33,50 Km2, muy pequeño comparado
con el de Brozas (398 Km2) o Alcántara (552 Km2) y una población de tan solo
300 habitantes. La mayor población la tuvo en 1950, con 1617 matiegos.
Hay muchos objetos de la Prehistoria, hallados en las cercanías
de la rivera de Mata, que nace en el término de Brozas, incluso dólmenes como
en los vecinos pueblos de Villa del Rey y Brozas. “En el territorio se han
localizado pequeños asentamientos fortificados de tradición orientalizante pero
de marcado carácter meseteño, correspondiente a la “periferia céltica”, en un
ámbito cultural de época prerromana “vetón-lusitano”, de la Edad del Hierro
,desde los siglo V al I antes de Cristo, con explotación ganadera, y cuyos
poblados más representativos de la zona son El Castillejo (Villa del
Rey), varios en Alcántara y El Castillejo de Villavieja, La Atalaya y Holguín
(Brozas)” se dan a conocer en el libro.
También hay importantes restos romanos en Mata, Villa del
Rey y Brozas, al ser poblaciones cercanas a Alcántara, con famoso puente, único
en el mundo.
"Banco de los alcaldes"
Me llama la atención este objeto singular que se cita en la
obra: “Existen tumbas antropomorfas en la dehesa boyal del pueblo, en la
dehesa “Tras “La Cumbre”, en el Charco de la Nave. El banco de los alcaldes
(que es una tumba antropomorfa del siglo VII), cuentan los ancianos del
pueblo que los alcaldes de la zona (Mata de Alcántara, Brozas, Membrío,
Villar del Rey) se reunían en este “banco” para solucionar los asuntos de
los consistorios. Aquí se celebraba la romería el 10 de agosto”.
En el siglo XIII, “en un documento fechado en 1251 aparecen
documentadas las aldeas cercanas a Mata de Alcántara, tales como Aldea del Rey
(después, Villa del Rey), Alberguería, la Almofeda (finca Mohedas, término de
Alcántara y fronteriza con Portugal), Pedro Pulán (cerca de Brozas) y Araya.
Pedro Pulán era el nombre de un alto cargo de la Orden Militar de Alcántara en
ese siglo.
Siguiendo con la historia común de ambos pueblos, en 1570
el territorio de Alcántara recibió un gran número de moriscos que trabajaron principalmente
en el campo, servicio doméstico y artesanía, Aquí vivieron hasta el proceso de
expulsión iniciado en 1609, y que se dio por terminado en 1614. Según la obra
de Dionisio Martín Nieto, “Noticias de Alcántara”, publicada en Cáceres en
2020, el partido de Alcántara recibió 322 moriscos, el de Brozas 101, el de
Valencia de Alcántara 412 y el de la Serena 630. En La Mata residieron 37
moriscos, según la relación de pueblos de Extremadura en 1594, confeccionadas
por los respectivos párrocos y enviadas al Tribunal de la Inquisición de
Llerena.
En las diversas batallas que nos enfrentaron contra los portugueses,
aliados de los austriacos, en el siglo XVIII los pueblos de esta zona quedaron
arrasados. Así lo fueron los pueblos de Zarza la Mayor y de Brozas. Lo mismo
ocurrió en el XIX, en la Guerra de la Independencia contra los franceses en
abril de 1809 en Mata, Villa del Rey y Brozas.
La
obra, editada por la Diputación de Cáceres, trata todos los temas que atañen a
esta pequeña localidad cacereña: En sus 300 páginas estudia el medio natural,
la arquitectura vernácula, la historia (desde la prehistoria hasta la plena actualidad
con la inauguración de las obras que se han hecho en el pueblo para la
comodidad de sus vecinos), el patrimonio artístico, las fiestas y tradiciones populares
para concluir con una amplia bibliografía, que estudia a la Mata en sus múltiples
aspectos. Y un último capítulo titulado “Las
piedras del amor”, trabajo sobre la leyenda de Mata de Alcántara, obra de Florentino
Escribano Ruiz.


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