lunes, 13 de diciembre de 2010

LA SOCIEDAD BROCENSE EN LOS AÑOS DE LA INDEPENDENCIA DE AMÉRICA (1810 – 1824)



El cronista de Las Brozas ha participado este fin de semana en las IV Jornadas Históricas de Valencia de las Torres (Badajoz), que han estado dedicadas al bicentenario de la independencia de Hispanoamérica. En ellas ha habido tres ponentes de diversas Universidades: Un mexicano, un peruano y un español, a los que hay que añadir 17 comunicantes de la región extremeña.

El autor informa en esta ponencia cómo era la sociedad brocense durante este periodo de tiempo. Conoceremos su participación en la Guerra de la Independencia, su vida social y económica, así como de los hijos ilustres que hicieron grande a la villa en la primera mitad del siglo XIX.

Hemos de recordar aquí que a lo largo de su historia Las Brozas dio verdaderos próceres – en palabras americanas- a la historia común española, destacando entre ellos verdaderas personalidades: Nicolás de Ovando, primer gobernador español en Indias nombrado por los Reyes Católicos para sustituir a Cristóbal Colón, y fallecido en 1511 en Sevilla, por lo que el próximo año se cumple el V centenario de su muerte; Francisco Sánchez de las Brozas, ilustre gramático, cuyas teorías aún se siguen estudiando en pleno siglo XXI en los Estados Unidos, o bien fray Manuel Amado, un hombre de esta época que estudiamos, y que fue el traductor intérprete del general inglés Arturo Wellington, el jefe de las tropas inglesas que combatió a los franceses en la Guerra de la Independencia y que posteriormente venció a Napoleón en la batalla de Waterloo. No hay que olvidar la estancia de Antonio de Nebrija, escrito de la primera Gramática de la Lengua Española, que lo hizo entre Las Brozas y la corte que poseía en Zalamea de la Serena don Juan de Zúñiga, último maestre de la Orden Militar de Alcántara. Brozas le cabe el honor de poseer la única casa que está aún en pie en España y en la que habitó el ilustre gramático.

Bio-bibliografía

Francisco Rivero. Periodista, escritor. Profesor del seminario “La comunicación turística”, Presidente de los Cronistas Oficiales de Extremadura, Presidente de los Periodistas de Turismo de Extremadura, miembro del Comité de Expertos “Marca Extremadura”.

Su actividad profesional le ha llevado a residir durante doce años en Mallorca y ha recorrido más de 40 países por cuatro continentes. Actualmente ejerce sus labores profesionales en Turespaña, (Dirección general de Turismo de España).

Libros editados: “Recetario de la tenca”, “Comarca de Alcántara”, “Extremadura Rural”, “Marrakech” y miles de artículos sobre los temas más variados, así como numerosas ponencias históricas de temas brocenses, extremeños y profesionales sobre el turismo.

martes, 30 de noviembre de 2010

El Conde de la Encina, secretario de Las Cortes


Y ahora una pequeña biografía del marido de la Condesa de la Encina, esa mujer que dejó su dinero para que los más pobres de Las Brozas y de los pueblos cercanos tengan personas que los cuiden en los últimos años de su vida. Sin duda, una gran labor.

Don Manuel Pérez – Aloe y Elías, abogado y gran propietario trujillano, fue nombrado senador vitalicio el 23 de febrero de 1891, a sus 49 años, en la legislatura 1891 - 1893. Obtuvo el título de Conde de la Encina por su matrimonio con doña María del Carmen Castillo de Orellana.

Don Manuel fue designado senador vitalicio por Real Decreto el 9 de enero de 1892, sustituyendo, por defunción, a don Miguel Payá y Rico, arzobispo de Toledo, quien figuraba en el Senado como arzobispo de Santiago de Compostela. Y, al fallecimiento del conde en julio de 1913, le sustituyó en el Senado don Benigno de la Vega Inclán, II Marqués de la Vega Inclán, pero mas conocido por ser Comisario Regio de Turismo, equivalente ahora al ministro de Turismo, y creador de los Paradores de Turismo. Don Benigno había sido diputado por la provincia de Cáceres, desde 1910, el Rey le quiso agradecer todos los servicios prestados a la Corona y le nombró senador vitalicio por Real Decreto de 30 de marzo de 1914, en la legislatura de 1914 -1915.

En el expediente de nombramiento del Conde de la Encina como parlamentario en la Cámara Alta se dio cuenta al Senado de que tenía rentas anuales valoradas en 9.628 pesetas (4.528 pesetas por las rentas de las fincas y el resto, 5.100 por las rentas de valores) y se informó de que había sido diputado en el Congreso en diferentes ocasiones, la primera de ellas en 1858. En la legislatura de 1896 - 1898 tenía el puesto de secretario de las Cortes.

Entre sus actividades públicas se encuentra haber sido nombrado el 10 de enero de 1905 vocal del Consejo Superior de Agricultura, Industria y Comercio, según sale publicado en la Gaceta de Madrid, lo que hoy es el Boletín Oficial del Estado.

martes, 23 de noviembre de 2010

La Condesa de la Encina, benefactora de Las Brozas




Estos días de noviembre se están convocando las IV Jornadas Históricas de Valencia de la Torres (Badajoz). Se celebran cada dos años y en la última edición, la de 2008, estuvo dedicada a la mujer extremeña. El cronista oficial de Las Brozas presentó la ponencia de igual título de este artículo y que ahora se resume en dos partes, uno dedicado a la condesa, María del Carmen Castilla y Orellana y otra al conde, Agustín Orellana y Marín, ambos enterrados en la iglesia de Santa María.

La villa cacereña de Las Brozas tiene dedicado un libro desde 1901 a sus hijos ilustres, publicado por el deán de la Catedral de Plasencia, don Eugenio Escobar Prieto. En su segunda edición, publicada por el Ayuntamiento en 1961, ampliada por el ilustre historiador Miguel Muñoz de San Pedro, Conde de Canilleros, se narran las biografías de casi un centenar de personas, 98 hombres y sólo una mujer. Entre los biografiados cabe citar a personajes de la talla de Nicolás de Ovando, primer gobernador de las Indias, nombrado por los Reyes Católicos; el escritor y gramático Elio Antonio de Nebrija, que residió en la villa porque su hijo se construyó allí una casa palacio; otro fue Francisco Sánchez de las Brozas, el actor cómico Casimiro Ortas, y también esa única mujer hija ilustre: María del Carmen Castilla y Orellana, VI Condesa de la Encina, natural de Trujillo.

El mérito por el que esta señora trujillana figura entre los Hijos Ilustres de la Villa de Brozas se debe a que dejó su dinero para construir el asilo de ancianos por el que ya han pasado cientos de personas mayores desde 1960, fecha de su entrada en funcionamiento.

Cuenta el Conde de Canilleros en su breve biografía que doña María del Carmen había nacido en Trujillo en 1850 y murió en la cercana localidad de Herguijuela el 6 de marzo de 1935, siendo posteriormente enterrada en la parroquia de Santa María la Mayor de Las Brozas el 4 de julio de 1940. ¿Pero cual fue la circunstancia por la que una señora trujillana mandó fundar un asilo de ancianos en una población a 100 kilómetros al oeste de su localidad natal? Todo se debe a que de Las Brozas procedían sus antepasados y también el título de Conde de la Encina.

La Fundación Condesa de la Encina

La Fundación Hogar de Ancianos “Condesa de la Encina” abrió sus puertas en Brozas en diciembre de 1960. Se le encargó su cuidado al Instituto Secular “Hogar de Nazaret”, fundada en Badajoz por el padre Luis Zambrano Blanco.


Actualmente tiene 23 habitaciones dobles, 12 de hombres y 11 destinadas a mujeres, por lo que el total de personas que puede albergar es de 46 personas. Hasta la fecha desde su apertura han pasado por allí 365 personas asiladas de Brozas, Alcántara, Villa del Rey y Trujillo, aunque también se han acogido personas de otras localidades extremeñas. En la sala de visitas del asilo hay dos cuadros obras de F. Jordá, fechados en 1914 y son las únicas imágenes que se conocen.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ovando en 1496



Todo el mundo sabe que soy un enamorado de la figura de Nicolás de Ovando, tal vez el hijo ilustre más importante que tuvo Las Brozas a lo largo de toda su historia. Comendador Mayor de la Orden Militar de Alcántara, ayo del príncipe Juan, el primer Príncipe de Asturias, hijo de los Reyes Católicos, y primer gobernador español en Indias nombrado por los monarcas ante la mala gobernación de Cristóbal Colón y su sucesor Francisco de Bobadilla.

Pues bien, no hace muchos días recibo de mi buen amigo el historiador Dionisio A. Martín Nieto, la ponencia titulada “Santa María la Mayor de Brozas, un largo proceso de reedificación desde finales del siglo XV hasta el XVIII”, y que presentó en las octavas jornadas históricas de Las Brozas, celebradas a primeros de año en el Auditorio de las Comendadoras donde se habló una vez más de la gran pequeña historia de nuestro pueblo.

En esta ponencia, Dioni, profesor de Historia en el Instituto de Enseñanza Media de Villanueva de la Serena (Badajoz), que se acercará el 16 de diciembre con 50 de sus alumnos para girar una visita turístico- cultural a las villas de Alcántara y Las Brozas, indica que “el 18 de agosto de 1496, los visitadores de la Orden militar de Alcántara, frey Nicolás de Ovando y frey Juan Méndez, asentaron en el libro de la visitación la Real Cédula dada en Madrid el 17 de agosto de 14595, por la que se hacía merced a la fábrica de Santa María de Brozas de la percepción de los diezmos de la iglesia por espacio de dos años, como ayuda a su construcción. Pasado el término, el 22 de enero de 1498, durante el capítulo general de Alcalá de Henares fue prorrogada otros dos años más”.

Esta importante aportación a la pequeña historia de Las Brozas se puede documentar en el Archivo General de Simancas. Cámara de Castilla. Libro I de Cédulas. Folio 283 vuelto, items 2 y 4.

Bueno, poco a poco iremos descubriendo a través de estos pequeños artículos o “posts” en palabras técnicas de los blogs la pequeña gran historia de nuestro pueblo

jueves, 21 de octubre de 2010

El V centenario de la muerte de Ovando



En unos días voy a impartir una conferencia ante unos 300 jóvenes de Trujillo y su comarca sobre las crónicas de viajes y su relación con las crónicas históricas de las actividades de los españoles en América, coincidiendo con el V centenario del nacimiento de Francisco de Orellana, descubridor del Amazonas, y la crónica que fray Gaspar de Carvajal, ambos naturales de esta ciudad extremeña, escribió sobre tal aventura.

A raíz de esto me he hecho la siguiente reflexión: Hay que preparar para 2011 el V centenario de la muerte de frey Nicolás de Ovando, primer gobernador español en Indias, natural de Las Brozas. ¿Qué está haciendo Brozas o qué está preparando para tal conmemoración?

Uno, en su pequeñez, piensa que lo mejor es ir publicando a través de este blog ciertos artículos y difundir la inmensa labor que hizo nuestro paisano como maestro del Príncipe don Juan, Primer Príncipe de Asturias, el único hijo de los Reyes Católicos; como comendador mayor de la Orden Militar de Alcántara y como gobernador español en las Indias.

Pues bien comencemos con algo tan simpático como leer lo que se ha escrito en la hoja volandera de la Hospedería “Conventual de Alcántara”, propiedad de la Junta de Extremadura en lo que fuera Convento franciscano de San Bartolomé. Allí se dice lo siguiente:

En 1496, frey Nicolás de Ovando y frey Juan Méndez, visitadores de la Orden de Alcántara, intentaron desalojar a los frailes franciscanos que habitaban el Convento de San Bartolomé, argumentando que la fundación no contó con la licencia de la Orden Militar; los monjes acuden a los reyes católicos, los cuales amparan al convento y a los frailes.

Desde 1548, la dedicación de los religiosos continuó siendo el apostolado y la penitencia. En aquella época habitaban el convento unos 50 monjes que disponían para su retiro de una hermosa huerta con un estanque y dos ermitas, una dedicadas a San José y otra a Santa María Magdalena”.

Todo empezó en 1478, cuando el vecino de Alcántara Bartolomé de Oviedo comenzó a levantar una ermita después de que el obispo de Coria le diera licencia para ello. En 1485, Oviedo declaró que la verdadera intención de su obra era traer a la villa de Alcántara a los frailes franciscanos y donarles el edificio. El 20 de enero de 1493, el día de San Sebastián y San Fabián, la Orden Seráfica tomó posesión del edificio.

Fue en 1835 cuando comenzó la ruina del edificio tras la exclaustración general de las órdenes religiosas regulares decretada por el gobierno de Juan Álvarez Mendizábal, ministro de la Regente María Cristina, significó la consolidación del régimen liberal en la España del XIX. Esta acción se la conoce en la historia como la Desamortización de Mendizábal y dejó deshabilitado el convento y marcó el comienzo de una etapa de progresivo deterioro para el inmueble y la ruina absoluta de sus pertenencias.

En cumplimiento de las leyes desamortizadoras, el edificio fue subastado después de la expulsión de los franciscanos y tuvo sucesivos dueños hasta que en 1946 el empresario Eusebio González instaló allí una floreciente industria: la Sociedad Electro Harinera de Alcántara, que si bien de modo precario, evitó el derrumbamiento progresivo de la obra. Hoy el edificio fue adquirido por el gobierno regional y se incorporó a la red de Hospederías de Extremadura. En su interior se conserva toda la instalación de la industria harinera con un merecido valor histórico.

www.hospederiasdeextremadura.es


lunes, 16 de agosto de 2010

Y el cielo también se puso a llorar

Brozas, 16 de agosto de 2010

Seis y media de la tarde. El cielo barrunta lluvia mientras cientos y cientos de personas silenciosas y llorosas esperan pacientemente en la Plaza Nueva de Brozas. Están a la espera de los restos mortales de un hombre bueno y querido que fue, que es en la memoria, Pedro Antonio Blanco Aldeano.

Sus buenos amigos, Carlos y Antonio, pasean nerviosos ante la Cruz que preside la plaza. Éste Antonio Moreno, el Pinti, con su saxofón, al igual que en el funeral civil que hace pocos minutos se celebró en Cáceres, pretender dar a su manera, el último adiós, al amigo, al compañero de partido.

Unas 500 personas abarrotaron la pequeña capilla del Tanatorio San Pedro de Alcántara. Unas 300 dentro y más de 200 fuera. Me coloco junto al profesor de Geografía, Alvarado. En silencio escuchamos las palabras de Antonio Moreno, del himno de Riego, de Lola, la hermana que con voz entera va desgranando palabras de agradecimiento para todos los que han querido y queremos a su hermano. Y hay otras palabras de amigos de la infancia, del partido Izquierda Unida y al final “Suspiros de España”, una de las canciones preferidas de Pedro Antonio. Un funeral, muy sentido y emotivo.

Llega al féretro a la Plaza Nueva y es sacado a hombros por sus amigos. La bandera republicana tapa su ataúd, Más de 1.000 personas detrás de Pedro Antonio y su dolorida familia. El nudo en la garganta atenaza a muchísimas personas. No se puede hablar porque la voz sale llantina. Y caminamos en silencio hasta el cementerio. Un gentío enorme abarrota el recinto. Silencio y más silencio. Sólo los sones de “Comandante Che Guevara” rasga la quietud del lugar. Mientras tanto una pequeña tormenta pone el lamento del cielo sobre el lugar. .. Y el cielo también lloró la muerte de Pedro Antonio

Descanse en paz.

domingo, 15 de agosto de 2010

Un dia triste para Brozas

15 de agosto de 2010

Hoy es un día triste: Es 15 de agosto, Día de Nuestra Señora, día de fiesta en Hinojal donde me encuentro y día triste en Cáceres, a donde me tengo que trasladar por obligación y cariño. Se acaba de morir Pedro Antonio Blanco Aldeano, mi vecino y un buen amigo.

Pedro Antonio ha sido un hombre elegante en su trato con todos; ha dejado rastro y escuela en su buen hacer. Ha sufrido mucho, un maldito cáncer se lo ha llevado a los diez meses de conocer su enfermedad. Una tos persistente fue el síntoma, pero no le dio importancia y tuvo que cuidarse, darse quimio y pasarlo bien mal. Su último día lo pasó en la UCRI de Cáceres viendo por la mañana la carrera de motos de Brno, en Chequia, donde hubo un triplete español en el pódium.

Todos estamos tristes. Muere, tras muchos sufrimientos de diez largos meses, consciente y con plena lucidez. Era líder de Izquierda Unida, pero nadie tiene eso en cuenta, sino que veía en él a un gran hombre. A mi regreso a Brozas, al anochecer, la luna saliente, brilla en el cielo, pero los ojos llorosos no dejan verla.