miércoles, 1 de abril de 2020

Influencia de Las Brozas en las ermitas cacereñas







            Como muchos saben, estos días de retiro obligado, me estoy dedicando a escribir la biografía de mi tío abuelo, Feliciano Rocha Pizarro (Hinojal, 1870- Plasencia, 1945), obispo de la diócesis placentina. Pues bien, ahora estoy estudiando el año 1910, cuando él era párroco de la iglesia de Santiago de la capital cacereña y mayordomo de la fiesta de San Blas. Pica este enlace `para tener el antecedente:






            Mi amigo José Antonio Ramos Rubio, cronista de Trujillo, me ha enviado un estudio de 560 páginas sobre las ermitas de las tierras cercanas a Cáceres. En este gran trabajo, titulado “Estudio histórico – artístico de las ermitas y oratorios de la Tierra de Cáceres”, realizado junto a Oscar de San Macario, y editado por la Asamblea de Extremadura, hay varias citas dedicadas a la villa cacereña de Las Brozas, especialmente de los canteros de apellido Escandón. Juan Escandón tiene dedicada una calle en la localidad brocense, por ser en, palabras de una brevísima biografía, en el libro de los “Hijos Ilustres de Brozas”, por ser un profesional que trabajó para la catedral de Coria.





            Veamos algunos casos de broceños en diversas ermitas cercanas a la capital y divulguemos el tema.



ERMITA DEL VAQUERO DE CÁCERES



                La famosa ermita del Vaquero, que se encuentra en la popular calle Caleros de Cáceres, dedicada a la Virgen de Guadalupe en lo que fuera casa de Gil Cordero, el vaquero al que se le apareció la Virgen cuando buscaba una vaca muerta. Desde esta ermita quiere que salga desde Cáceres el Camino Real a Guadalupe, que promueve mi amigo Antonio Davila. La peregrinación a Guadalupe fue hace siglos mucho más famoso que hoy es el Camino de Santiago, a donde iban reyes y personajes célebres, como Miguel de Cervantes.





            Y cuentan en este libro de las ermitas: “El retablo mayor fue ejecutado por Juan Bravo, por encargo del licenciado Gómez del Berrocal, en 1665 y asentado en 1667, artista importante de la época, pintó y doró Francisco Mendo Montejo, siendo sufragados los gastos por Francisco Medrano, ambos vecinos de Cáceres y naturales de Brozas. Es un retablo clasicista de sobrias formas. Está presidido por una imagen de vestir de la Virgen de Guadalupe “Yten es condición que por quanto en dicho rretablo a de poner un nicho en que a de poner yna ymaxen de Nuestra Señora de Guadalupe que se a de traer de la villa de Madrid y se ha de açer una peana sobre que se ponga dicha imagen que a de llevar nueve serafines, si viniere echa dicha peana con la imagen de la villa de Madrid o pareçiere conveniente el que se ymbíe allá ha hacerla, se el an de rrebaxar y quitar por ello a el dicho Juan Bravo çiento y çinquenta rreales. Y si el sussodicho la hiçiere, se le a de pagar enteramente dicho preçio140. El retablo alberga tablas pictóricas con representaciones de santos. En el centro la imagen de la Virgen de Guadalupe y se remata con un magnífico crucifijo de marfil



                Una de las personas que más sabe sobre este tema es Serafín Martín Nieto que, invitado una Cofradía de Semana Santa, dio allí mismo una conferencia de 50 minutos sobre la ermita y su historia. Quien quiera conocer algo más sobre ello que pique el siguiente enlace de Youytube: https://www.youtube.com/watch?v=D-Rbi9ARNXY&feature=youtu.be





ERMITA DE SANTA OLALLA

                                                                                   

            Al sur el campo de golf Ceres Golf y de la cercana urbanización, se encuentra la ermita de Santa Olalla, del siglo XV, con refirmas en las centurias XVII y XVIII. Dicen que está situada en lo que denominaba Ponciano y se cree que era el lugar donde habitaban los padres de Santa Eulalia la Patrona de Mérida que fue martirizada en tiempos romanos, pues se cree que en esta zona había un asentamiento rural romano, cuyas piedras se usaron para una primera ermita de origen visigodo. De ahí que la tipología de construcción es un edificio del dieciocho, con rememoranzas visigóticas en su cabecera.






            A mediados del siglo XVI, la construcción se encuentra en mal estado, pero las obras no empiezan hasta 1702, encargándose la traza al maestro de obras Juan Montero. Como no hay dinero, en 1708, la ermita se queda bajo la jurisdicción de la parroquia cacereña de San Mateo, que se encargará de las obras, pues ya estaba casi arruinada. La parroquia pide al cantero brocense Juan Escandón su restauración y este ejecuta la obra, según el Libro de la Cofradía que cita textualmente lo siguiente el estudioso de las ermitas de Cáceres Alonso Corrales Gaitán: Aviendo reconocido la hermita de Sta. Olalla desta Villa extramuros de ella y visto estaba arruinada por falta de persona que cuidase de sus propiedades la hizo reparar y poner en la decencia en que oy se halla (Miguel Pérez de Lara, Obispo de Coria)”. La obra fue ejecutada por Juan Escandón, cantero que era vecino de Brozas. Libros de la Cofradía







ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LA LUZ





            En la ermita arroyana de Nuestra Señora de la Luz se destaca que hay un púlpito de cantería que fue labrado por el cantero brocense Francisco Escandón, concretamente en 1703. El documento oficial de donde está sacado este dato es el libro número 117 de la Cuenta de la Virgen del archivo parroquial, que dice textualmente en la página 43:

                “Don Juan Antonio Marín manda construir el púlpito de la ermita, según consta en el asiento correspondiente: “Mas quinientos y tres reales y medio que pago a Francisco de Escandón, vecino de las Brozas, maestro de cantería por aver hecho un pulpito de cantería en la iglesia de la hermita, un aguamanil y alacena en la sacristía y en dicha cantidad entran los portes de llevar las canterías de la Zafrilla a la hermita, hierro para las zencas del pulpito y plomo para fortalezerlas. Todo lo qual costo de postura y carta de pago del dicho maestro. Y son maravedíes 17119”. Cuentas de la Virgen de la Luz, libro 117 del Archivo parroquial que comienza en 1630. Los gastos que justificaba el mayordomo mediante recibo, hacían referencia a la conservación del edificio, el culto y ornato de la Virgen. “Archivo Diocesano de Cáceres”.



ERMITA DE ALTAGRACIA DE GARROVILLAS



            La ermita de Nuestra Señora de Altagracia, en Garrovillas de Alconétar, también tiene una actuación broceña. Esta advocación de la Virgen es muy importante en América. Unos placentinos, los hermanos Trejo, la llevaron a la isla de la Hispaniola, que gobernó, sustituyendo a Cristóbal Colón, el brocense Nicolás de Ovando. Hoy Altagracia es Patrona de la República Dominicana. Esa advocación mariana tiene mucha veneración en otros países del Nuevo Mundo como Argentina o Venezuela.





            Pues bien, en este caso de la ermita: el Santuario es un importante edificio construido mampostería y sillería, rematado por un campanario. Destacan el exterior el pórtico que rodea toda la fábrica con techumbre de madera, destacando la bóveda del portal delantero y laterales construidas en 1878 por el cantero Julián Escandón de Brozas, sostenidas mediante arcos de cantería de medio punto que descansan en columnas de sección oblonga en los costados laterales y sobre pilares prismáticos en los frentes de los pies y de la cabecera. Los portales van tapados o coronados por un tejadillo de tejas, recibiendo una importante reforma en el año 1718 La parte delantera de la ermita se construyó en 1746 por Juan Gutiérrez Morán y Alejandro de Osma


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