miércoles, 17 de enero de 2024

Mi día de San Antón en Málaga

 


Cerro San Antón de Málaga

 

             Hoy 17 de enero es el día de San Antón, el Patrón de la villa de Las Brozas (Cáceres), lo he tenido que pasar, por asuntos familiares en Málaga. Sin embargo, me he acordado del santo, y a pesar de todo he recibido con las nuevas tecnologías un corto vídeo del típico Baile del Cordón, fiesta que los broceños queremos que sea declarada de Interés Turístico Regional. Tras una buena comida, con productos propios de la gastronomía malagueña, como un rico pescado llamado pollo; otro rubio, salmonetes, pijotas y boquerones abiertos, típicos de la ciudad y me he paseado por el monte de San Antón, un parque natural en las mismas puertas de la ciudad, en la parte norte de la urbanización de los Pinares de San Antón.

 




            Los fines de semana esta zona de Málaga está llena, incluso de personas que hacen escalada en una pared vertical que llega hasta la cima donde se halla la cruz y en la zona hay cabras salvajes; hoy totalmente solitaria. Al regreso me paré en un cartel del que saco los siguientes datos: El parque forestal Lagarillo Blanco tiene una superficie de 184.000 metros cuadrados, situado en la zona este de Málaga, en la falda del Monte San Antón.

Pinares de San Antón
 

            Hasta 1962 los malagueños subían a este cerro y llevaban a sus animales a la ermita para que fueran bendecidos y después se iban a almorzar en el campo si el tiempo era bueno. En 1982 se creó esta zona pública, donde los vecinos de las barriadas de Pedregalejo, Echeverría y El Palo celebran su romería, con bancos, mesas y barbacoas, incluso hasta pistas de petanca.

 


            Además de las cabras salvajes, hay una rica fauna, como mirlos, verdecillos, cigüeñas, gorriones y sobrevolando por encima mía un gavilán común. Lo más interesante son los camaleones, que ya están clasificados como una especie andaluza de especie especialmente protegida. De la flora típica mediterránea destacan los pinos, algarrobos, olivos, lentiscos y retamas.

 


Bahía de Málaga


            Desde allí se aprecian unas bellas vistas de la bahía de Málaga, llegando a verse hasta la costa de Torremolinos.

jueves, 4 de enero de 2024

Las fortificaciones de la frontera con Portugal

 



             Cada cierto tiempo me saltan a mi ordenador temas interesantes en relación con la villa de Las Brozas, que con sumo gusto resumo y difundo para conocimiento de mis lectores.

 




            En este caso es el artículo titulado “Las fortificaciones abaluartadas extremeño – alentejanas ante la candidatura a patrimonio mundial”, del doctor en Geografía en Historia y director de la revista transfronteriza “O Pelourinho”, Moisés Cayetano Rosado, y que es la adaptación y actualización de la ponencia presentada en el X Seminario Internacional de Arquitectura Militar de Almeida (25/27 de agosto de 2016).

 


            Con Moisés Cayetano intervine en un congreso en el pueblo portugués de Vila Viçosa sobre este mismo tema, exponiendo nuestro castillo, pero prefiero aquí y ahora hacer una reseña de este interesante artículo de 51 páginas.

 


Dibujo original de José María Jabato


El resumen de este largo artículo es el siguiente:

 

La Raia/Raya extremeño-alentejana desempeñó un papel crucial en los enfrentamientos peninsulares de los siglos XVII, XVIII y XIX, que llevó a la formación y moderna adaptación de una densa red de fortificaciones, de la que conservamos importantes muestras. Las de Alcántara, Valencia de Alcántara, Alburquerque, Badajoz y Olivenza, en la parte española; las de Castelo de Vide, Marvão, Arronches, Ouguela, Campo Maior, Elvas, Vila Viçosa, Estremoz, Évora, Juromenha, Monsaraz y Mourão en la portuguesa, son hitos esenciales, sin olvidar los de Brozas o Alconchel en Extremadura y Portalegre, Crato, Barbacena o Moura en Alentejo.

 

La inclusión en la Lista Indicativa de Portugal de un grupo de fortificaciones de la Raia desde 2016 (en serie, transfronteriza y por etapas “por ser un ejemplo sobresaliente de conjunto arquitectónico que ilustra unas etapas significativas de la historia de la humanidad”: criterio IV de la Lista de Patrimonio Mundial Cultural de la UNESCO), a las que se unirán las fortificaciones fronterizas españolas, hace obvia la necesidad de cumplir los requisitos de “autenticidad” e “integridad”. Urge evaluar los usos y actuaciones que han tenido tras declinar su destino original, estado de conservación y proyectos sobre este patrimonio de cara a su valorización, para preparar con éxito la candidatura.

 

¿Y qué dice Cayetano Rosado sobre nuestro castillo, al que los broceños llamamos palacio?: Las fortalezas portuguesas están muy bien diseñadas. Por el lado español correspondiente a Extremadura, apenas si podemos destacar a Moraleja, Alcántara y Badajoz. Y el castillo-palacio de Brozas, todas ellas de deficientes defensas, a pesar de su vulnerabilidad. Alburquerque -de impresionante castillo roquero-, repetidamente asediado, no llegó a fortificarse “a la moderna”, como tampoco Alconchel -también de imponente castillo-, al sur de Olivenza, que sufrió frecuentes razias y estuvo en manos portuguesas de 1642 a 1661.

 

El puente romano de Alcántara es una de las vías de paso fundamentales de la frontera, y por ello necesitado de defensas, que la población siempre ha presentado, con unas dimensiones espaciales extraordinarias. Inmediatamente al este se encuentra Brozas, cuyo castillo sería potenciado con refuerzos abaluartados.




 

Sobre nuestro castillo, el autor escribe lo siguiente:

 

Brozas tiene un magnífico castillo del siglo XIV, dotado en el siglo XVII de refuerzo artillado, con un baluarte al sureste, medio baluarte al norte y dos tenazas, al oeste y suroeste. Es de propiedad y uso privado, con lo que solo es visitable exteriormente, en parte. El área de servicios con amplio corral de su cara oriental, con cuatro magníficas torres circulares adosadas a la cortina y una dentro del baluarte, merecería que fuera libre y/o controladamente visitable para así poder recorrer todo el perímetro exterior, lo que debería convenirse con la propiedad. También sería necesario -y obligatorio, a la luz de los acuerdos internacionales y la normativa vigente- a soterrar el cableado eléctrico exterior que recorre horriblemente la parte más notable de fachada, así como eliminar los antiestéticos focos eléctricos colgados de las paredes de las cortinas.