martes, 12 de junio de 2012

El cura de Las Brozas


            Todos sabemos aquel refrán que reza “En Brozas, si tanto me apura ni sacristán, ni cura”. Y el refrán lleva bastante razón porque de este pueblo han salido toda clase de profesionales, pero pocos curas seglares. Y no es así en el pueblo de Montánchez, donde han nacido tantos hombres que han elegido servir a Dios que el doctor Indalecio González Galán ha publicado un libro titulado “El clero de Montánchez durante el siglo XX y principios del siglo XXI” y en él viene una extensa biografía del actual cura de Las Brozas, don Maximino Pérez Alvarado.

            Pondré en este artículo del cronista algo que me ha llamado la atención del sacerdote, del que mi padre –ya fallecido- se sentía buen amigo por el buen gusto y afición que ambos poseían por el arte de Cúchares.


           Presume don Maximino de ser de Montánchez, pero resulta que es de Valencia. Allí nació en 1938. Claro que se crió como hijo de extremeña en esta preciosa población cacereña. Un 15 de septiembre de 1950 entra en el seminario de San Atón, de Badajoz. Fue campeón de España de mecanografía con la casa Olivetti.


           El 15 de julio de 1962 recibió las órdenes sacerdotales del obispo que me confirmó, el alcoyano Manuel Llopis Iborra. Su primer nombramiento en septiembre de ese año fue de cura ecónomo en Cambroncino y en Vegas de Coria. Fue confesor de las hermanas del Cottolengo de La Fragosa, siempre en Las Hurdes, profesor de cursos bíblicos hasta fallero de honor de la falla valenciana del  Poble Massanassa.

            Tras ser misionero con los Paules y Jesuitas por pueblos de la diócesis, en 1990 estuvo de misionero en la diócesis de La Rioja, en Argentina. Desde el 13 de septiembre de 1995 es párroco de Santa María y Los Mártires de Las Brozas.



            Recientemente ha recibido un homenaje en la catedral de Coria por sus bodas de oro sacerdotales al que acudió el obispo don Francisco Cerro. También recibirá un homenaje en Montánchez y ya se le prepara uno para el 15 de agosto de nuestro pueblo.

lunes, 11 de junio de 2012

Asamblea en la asamblea




Este fin de semana, el cronista de Las Brozas pasó unas horas en la sala de la Autonomía de la Asamblea de Extremadura, donde se desarrolló la primera asamblea de los cronistas oficiales de la región. Como es el primer año de vida, pocos puntos se trataron y la gestión de la junta directiva fue aprobada por unanimidad de los asistentes.


La sala de la Autonomía era el antiguo hemiciclo del parlamento regional, y que fuera iglesia del hospital de San Juan de la ciudad de Mérida, un bello edificio que fue restaurado por Dionisio Hernández Gil y que tras dejar de ser el lugar de los plenos de la Asamblea de Extremadura, pasó a ser la Sala de la Autonomía, que diseño el estudio de mi buen amigo el arquitecto Juan Antonio Ortiz,


Uno tuvo la oportunidad de intervenir al participar con una ponencia sobre el turismo cultural en España y en Extremadura”, que por lo que pude apreciar fue muy seguida por los participantes, como se pudo comprobar al haber un turno de intervenciones.


Quiero dejar aquí una pequeña parte de mi intervención para difundir, en su momento, la ponencia completa:



También se potenciaron (en la promoción turística por parte del Gobierno de España) otras iniciativas o productos culturales turísticos que, de una u otra manera, siguen teniendo una incidencia en Extremadura y que, para mí, debería ser mayor: Ciudades Patrimonio de la Humanidad (hemos de conseguir que el Puente de Alcántara – único en su género- sea Patrimonio de toda la Humanidad. Sugiero desde aquí que la Asociación de Cronistas Oficiales apoye hoy mismo con un escrito esta reivindicación de tanta importancia para la comarca Tajo Salor, donde se encuentran Las Brozas, y que tan deprimida está en su economía). Otras rutas culturales de ámbito nacional fueron la Vía de la Plata, la Red de Juderías y el Turismo Religioso, de tanto interés en nuestra región como es el Monasterio de Guadalupe.